el cine que devuelve la virginidad para, gozosamente, perderla poco después
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28.11.14

Inga -Jag en oskuld (1968) Joseph W. Sarno


Inga (1968) Joseph W. Sarno.
_En los años 60, con la liberación sexual, proliferaron cada vez más las películas nudies, eróticas, sexploitation, en fin, en las que la desnudez, el erotismo y la sexualidad poco a poco se fueron quitando capas hasta llegar al cine sexual o hardcore. Entre el softcore, el cine erótico y el sexploitation durante un tiempo hubo una especie de tierra de nadie en la que seguramente se llamó a todo "sexploitation", pero ni las obras más logradas de Jess Franco (erotómano onírico y sadiano donde los haya), ni las obras originales y desenfadadas de Russ Meyer, ni alguna obra de Radley Metzger, y también de Joseph W. Sarno se pueden meter directamente en el saco de la sexploitation, aunque no sean obras del maestro Dreyer.
_"Inga", rodada en Suecia, es una película bien ambientada e interpretada, con una cuidada labor en la fotografía en blanco y negro (que embellece la ya notable belleza de una Marie Liljedahl con apenas 18 años) una trama interesante y un erotismo de lo más sugerente que quizá parecerá casi naif en nuestros días.
_Lo más interesante en general de los films de Sarno es que sin ser feminista suele partir del punto de vista, las motivaciones, la psicología femenina, y suele presentar mujeres que toman sus propias decisiones, o sea mujeres de verdad. En este relato de iniciación sexual la candidez y el encanto no nublan la explosión volcánica de la libido desatada, erupción que está bastante lograda en la escena de autoerotismo (aunque prefiero la de "Therese et Isabelle" de Radley Metzger) y en el desenlace, que no contaré pero que con un poco de imaginación es fácil de imaginar.
_El film tuvo éxito comercial (Sarno también supo poner un ojo en la taquilla) y se rodó una continuación que carece del encanto del original, aunque supuso la última ocasión para contemplar, y no en blanco y negro sino en color, a una sensual Marie Liljedahl que tras "Seduction of Inga" (1971), también dirigida por Joe Sarno, se retiró del cine para abrir una academia de ballet. Pero si alguien quiere seguirle la pista a Marie Liljedahl, que no se olvide de "Eugenie" (1969), notable film (erótico, claro) de Jess Franco.
_"Inga" expresa con soltura el atractivo irresistible de lo que Baudelaire llamó "el candor unido a la lubricidad". Y con el tiempo se ha ido convirtiendo en un pequeño clásico del erotismo.
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Y recientemente se ha difundido el documental "The Sarnos: a life in dirty movies" (2013). Una gozada, y un testimonio, que homenajea a un director que, partiendo de la mercantilista sexploitation, se hizo un hueco en la historia del erotismo y del sexo cinematográfico.  
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1.2.14

Un jugoso fragmento de "Casi se ve, casi se toca. Esclava, novia, golfa, diosa", por Carlos Aguilar

Un jugoso fragmento de

Casi se ve, casi se toca. Esclava, novia, golfa, diosa, por Carlos Aguilar 
(Capítulo XIII: Cine & Erotismo, en "Hecho en Europa. Cine de géneros europeo, 1960-1979", editado por el Ayuntamiento de Gijón en el año 2009)





Por activa o por pasiva, presente o elíptica, la Mujer en cualquier caso detenta un cometido invariablemente crucial en las películas de género más o menos B, por lo común coproducciones, de aquellos años. No existen pues diferencias terminantes, antitéticas, entre unos personajes, en apariencia, disímiles. Sin ánimo de exhaustividad, las espías, por ejemplo Helga Line o Evelyn Stewart, que rebotan de país en país, enredando a unos y seduciendo a otros, de los pulp epígonos hispano-italianos del británico James Bond; Chelo Alonso, ejecutando sus hipnóticas danzas erótico-exóticas en improbables pasados remotos, con atavíos policromados anta unos héroes o tiranos que se derriten de gusto voyeurístico; la Angélique creada por el matrimonio Anne y Serge Golon y encarnada por Michèle Mercier, que sin mayor inconveniente compagina aristocráticos lechos de la Francia de Luis XIV con animadas incursiones en unos parajes lejanos donde su cabellera rojiza arrasa; asimismo pelirroja, Brigitte Skay como Isabella, duquesa del diablo en un siglo XVII de fumetto, metafórica y literalmente; la honestísima Marianne Koch provocando bien a su pesar ríos de sangre cuando es apartada por Clint Eastwood de su desquiciado captor Gian Maria Volonté; Virna Lisi brindando algunos de los primeros planos más bellos del cine italiano como "mujer del lago"; Pamela Green, incosciente, e inconsecuente, de representar la materialización ideal del concepto Pin Up, ante un Karl Heinz Böhm que es una cámara; la lúbrica hacendada Nieves Navarro coleccionando amantes en un rancho cuya cochiquera autoriza a pensar en Circe; Marisa Mell meneando con un vestuario imposible, feliz de sobrevolar por encima de todo y de todos junto a su amado hipercriminal; Erika Remberg haciendo carantoñas a una serpiente al cuello, alegoría polisémica, y positivamente indecente, como pocas; bellissima Giovanna Ralli, revolucionaria de metralletas tomar entre cínicos e idealistas; Patrizia Adiutori, ninfómana y eso como poco, donde haga falta, preferiblemente el Giallo; Sylva Koscina, puro azúcar ante un Hércules envarado y culturista; escotadas vampiras británicas, que conforme avanza cronológicamente la producción dejan atrás la sugeridad polisexualidad para ir decantándose por el lesbianismo; Annie Gorassini, una Venus encantada con encelar tanto a Marte como a Vulcano; Norma Bengell y Evi Marandi, excitantemente gélidas sufriendo terror en el espacio; Tina Aumont, la mejor Carmen de Merimée, también porque se desenvuelve en la Almería del Spaghetti Western; Barbara Steele gimiendo provocadora en, literalmente, carne y hueso; Dominique Boschero, superlativa rival de purpurina del intrépido Argoman; Kali Hansa, más procaz que las mujeres-leopardo que pretenden comérsela; Miss Muerte, o sea Estella Blain, ejecutando la venganza de la doctora que se ha posesionado de su voluntad, con el vestuario fetichista que desplegaba en sus actuaciones de night club; la majadera Barbarella que interpretó, o así, Jane Fonda, atontolinada ante un apolíneo e invidente ser con alas, inmejorable John Philip Law; Veronica Carlson, abrazada al ataúd que cobija al insaciable Drácula en un carromato; Maria Röhm y Maria Perschy hermanitas en un Hong-Kong donde acechan cinco dragones de oro; trastornada y sensible Rosemary Dexter, entre lobos en una lujosa villa marina; la achinada azteca Rosenda Monteros, sumándose a la expedición en pos de la Diosa de Fuego; la formidable dignidad de Karin Dor como una superlativa Brunilda; Mylène Demongeot, correctita pero descotada novia del eterno rival de Fantomas: Sylvia López, suerte de Antinea con tacones altos y pestañas postizas de cabaretera; Satanik, añorada Magda Konopka, dispuesta a lo que haga falta con tal de recuperar esa arrolladora belleza que, súbita e imprevistamente, por fin ha adquirido; Claudia Cardinale, claudicando sexualmente ante un insólito Henry Fonda rijoso, en el Oeste, cuando creía haber superado su pretérito de prostituta, en el Este; Margaret Lee susurrando al oficial nazi Klaus Kinski "haz de mí lo que quieras" para favorecer un saltimbanqui comando americano; Valerie Leon como la sacerdotisa egipcia Tara, de mesmérico cadáver incorrupto (si así no fue, así debía haber sido); la núbil Marion Michael, cegadora en un magnífico blanco y negro, Liane entre lianas gracias a la escritora Anne Day Helveg; las aterradoras "mujeres fatales", en la purísima acepción del concepto, a cargo de la jamaicana Martine Beswick; muchachitas que parecen modelos de fotonovelas a plena e infame disposición de esqueléticos caballeros templarios; Gianna Maria Canale, siempre majestuosa entre piratas o corsarios; la lustrosa esclavita Caroline Munro que le regalan, olímpicamente, a un Simbad, menos mal, caballeroso; Shirley Corrigan, encadenada y latigada a dos bandas, entre un improbable Mr. Hyde fondón y una probable Mirta Miller salaz; Irina Demick, francesa en un clan de sicilianos (y pasó lo que tenía que pasar); Sumuru, la Bond girl Shirley Eaton, liderando un imperio femenino que pretende borrar al género masculino del mundo; Tsai Chin secundando con viciosa complacencia las maldades y megalomanía de su justamente temido padre, no en vano lo encarna Christopher Lee; un par de descaradas gabachas, nada menos que Brigitte Bardot y Jeanne Moreau, calentando la Revolución Mexicana; un irresistible íncubo, Erika Blanc, culpable de que los imprevistos huéspedes de un castillo perezcan a causa de sus vicios respectivos; Pascale Petit, como una Cleopatra que deja a Elizabeth Taylor a la altura del betún; Carroll Baker, encarnando una Baba Yaga que ya quisiera Guido Crepax, ya; Daliah Lavi, que no puede librarse de su sádico amante ni muerto y enterrado; Britt Ekland, invitando al paganismo bailando desnuda contra una puerta al son de cantos célticos; Florinda Bolkan matando/amando en sueños (¿o no lo eran?); Raquel Welch en bikini de piel persuadiéndonos de que es una mujer prehistórica; los preciosos ojos sin rostro de Edith Scob, que no piden sino amor; la condesa Drácula inmortalizada por Ingrid Pitt, por supuesto; cualquier rol de de Rosalba Neri, que justifica el visionado del engendro que haga falta; la ambigüedad, e intimidatoria autoridad, de Janine Reynaud; Edwige Fenech, en un momento dado, Ewa Aulin, vaya que sí; Soledad Miranda con lencería negra y foulard rojo besándose en un espejo...





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23.10.11

Los clásicos de la Hammer

_A mediados de los 50, la productora británica Hammer se hizo un hueco en el cine mundial creando films notables que siguen siendo una delicia, a menudo una aterradora delicia.
_Aunque la fama de la Hammer se debe sobre todo a sus clásicas películas de terror, lo cierto es que sus primeras obras importantes pertenecen a la ciencia ficción, en especial con "El experimento del Dr. Quatermass" (1955), dirigida por Val Guest, y su continuación "Quatermass 2" (1957), también dirigida con gran acierto por Val Guest. La productora también adaptó a Arthur Conan Doyle y su Sherlock Holmes con "El perro de los Baskerville" (1959), dirigida por Terence Fisher, más tarde se adentró en la aventura fantástica con "Hace un millón de años" (1966), realizada por Don Chaffey, y por último adaptó la obra de Stevenson en la fantástica "El doctor Jekyll y su hermana Hyde" (1971), poco ortodoxa respecto al original pero muy bien dirigida por Roy Ward Baker.
_La gloria de la Hammer, en cualquier caso, se debe todavía a su novedosa y notable aproximación al cine de terror, en varias obras, de distinto calibre, entre las que destacan tres obras clásicas en las que la atmósfera nada cómica (la Hammer acabó con las parodias de los personajes de terror y les devolvió, incluso acrecentó, su aura maléfica) viene aderezada con una buena dosis de erotismo y sangre (rojo doble gana) que no descuida la elegancia ni el buen sentido cinematográfico.
_El trío de obras imprescindible, al menos para mí, está formado por: "La maldición de Frankenstein" (1957), realizada por Terence Fisher, todo un éxito de crítica y público que resucitó literalmente a Frankenstein y decantó a la productora hacia el fantástico y en especial el terror; poco después, "Drácula" (1958), notablemente dirigida por Terence Fisher, se alza como una película imprescindible y clave en la historia del cine, y en especial del género de terror, un antes y después en el género, históricamente creadora de una reafirmación del mito vampírico aportándole sugerentes muestras de erotismo y sangre que ya forman parte del imaginario colectivo; y la tercera joya (ensangrentada) del terror de la Hammer es "Las novias de Drácula" (1960), nuevamente dirigida por el gran Terence Fisher, que vuelve a crear una obra maestra del género. Y no puedo olvidarme de una cuarta maravilla, "La Gorgona" (1964) dirigida, ¡qué raro!, por el portentoso Terence Fisher.
_La Hammer, al igual que anteriormente la Ealing en el cine cómico de calidad, se hizo un hueco en la historia del cine, y no por azar sino cultivando el cine de género aunando el respeto por los pilares del género y aportando una actualización más que sugestiva, siempre a partir de las premisas del género. Quizá ésta fue la gran virtud de la Hammer, ser fiel a la esencia del terror y no quedarse en el mero mimetismo sino abordarlo con una personalidad propia, que el tiempo ha elevado a un nuevo clasicismo, dicho esto en el mejor sentido del término.
_Sin la contribución de la Hammer el cine de terror sería otro, y sin olvidar las maravillas del ciclo de terror de la Universal, ¡¡¡lo que nos habríamos perdido!!!.
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10.7.11

Eugenie (1969) Jesús Franco

Eugenie (1969) Jesús Franco.
El erotismo sadiano tan querido por Franco quizá encuentra su mejor plasmación cinematográfica en este clásico del erotismo de sorprendente y original planteamiento estético, que cuenta con la presencia e interpretaciones de Marie Liljedahl y Christopher Lee, y supone una versión muy personal de "La filosofía en el tocador", obra del Marqués de Sade sobre la que Franco volvería una y otra vez, al año siguiente sin ir más lejos, pero con dispar fortuna aunque contara con Soledad Miranda. Se trata, junto con "Gritos en la noche", "Miss muerte", "Necronomicón", "Venus in furs" y "Las vampiras", de lo mejor de Jess Franco, autor de estas obras de culto reverenciadas todavía en el mundo entero. Aunque no se engañen, en la amplia obra de Franco hay que distinguir mucho mucho entre el grano y la paja, hay bastantes películas suyas que son "alimenticias" por usar un eufemismo querido a Buñuel.
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Eugenie (1969)

1.7.11

Gate of flesh (1964) Seijun Suzuki

Gate of Flesh (1964) Seijun Suzuki
El cineasta nipón cada vez recibe más reconocimento, y no es para menos, pues a su indudable talento visual se une un tratamiento del erotismo y la violencia más que estimulantes y originales, siendo esta película un ejemplo sublime, con las andanzas y andanadas de varias prostitutas en un burdel donde no escasea cierto sadismo, todo expresado con simbolismos coloristas y gran cuidado en el aspecto visual. Probablemente sea la obra maestra de Seijun Suzuki. 
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19.5.11

Una historia perversa (1969) Lucio Fulci

Una historia perversa (1969) Lucio Fulci
Una espléndida Marisa Mell, encima por partida doble, sobresale en este film de intrincado argumento, con algún punto de contacto con el giallo de la época, una dirección lograda y estimulante, además de sugerentes destellos eróticos, que por supuesto en España fueron amputados. Es divertido verla a ratos en castellano y a ratos en italiano y ver las partes censuradas en su día. La historia, aunque no en su acepción sexual, es pelín perversa, y el luego bastante carnicero Fulci la lleva a buen puerto.
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4.4.11

Eros plus masacre (1969) Yoshida Yoshishige

Eros plus masacre (1969) Yoshida Yoshisihige
Esta película nipona, sobre la que durante años he leído tanto y tan bueno, que ya desde el título me impactó, con esas referencias freudianas al sexo y la muerte, quizá sea la joya más escondida del cine japonés del último medio siglo. Sí, es una obra citada en los libros especializados, y se considera una obra maestra, aunque quizá a su director esta distinción no le entusiasmara. Creo que al director le movía una rara y fecunda poesía que aletea audaz y vigorosamente en cada gramo de celuloide, prodigiosamente filmado, con un sentido de la composición magistral, una concepción cinematográfica devastadoramente bella, sublimes ramalazos eróticos como el de la ducha (quizá con la colaboración de la censura nipona que veta el vello púbico) una estilización soberbia y, aún más sorprendente, una capacidad sobresaliente para integrar lo tradicional y lo moderno relatando la libertad y esclavitud vital y erótica de un famoso anarquista japonés, asesinado por... (no revelaré el final). El largo metraje de la obra destila una pureza, calma y hondura que cuesta imaginar siquiera en la mayoría, igual que cuesta imaginar que hoy en día se realice un film de tal calibre artístico dado que alejados de las referencias clásicas y acelerados por los trepidantes lenguajes televisivos, publicitarios y audiovisuales hemos perdido bastante el don de la serena contemplación. Afortunadamente, "Eros plus masacre" en sus más de 200 minutos nos recuerda que otro cine es posible, que se puede ser audaz y original sin renegar de las enseñanzas del pasado ni caer en la simple boutade, que original viene de origen, aunque va más allá. Las raíces, el tronco y las hojas, todo son flores para quien alcanza el estado de gracia. Salvaje plus ternura. Lamento tanto no saber japonés para poder apreciar tal obra de arte sin los subtítulos, necesarios males menores que a la fuerza destrozan una parte de la magistral planificación visual, aunque tampoco se quedan atrás el tratamiento del sonido y la ambientación musical. Además la fuerza, la belleza, la sensualidad y la violencia recorren el film con una capacidad de sublimación cinematográfica sólo al alcance de los talentos más cultivados, libres, puros y gozosos. Este film es un banquete coronado por un clímax a la altura del más suculento de los manjares. Creo que podría seguir y seguir alabando este film, seguir juntando palabras que no le pueden hacer justicia para descubrir una vez más que la grandeza del cine no puede ser expresada con palabras, y por eso el cine es un medio de expresión y un arte propio, que crea un territorio poético propio. Sin embargo, la grandeza del cine puede ser vivida asistiendo a la sagrada comunión de la sala oscura, iluminada y también ensombrecida por el amor y la muerte. Eros plus masacre.
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6.10.10

Diferente - El verdugo -The world, 3 goles a las censuras, ¡por toda la escuadra!

Estas tres películas son tres golazos por toda la escuadra a las censuras de las dictaduras totalitarias. Las dos primeras pertenecen a la filmografía española, y fueron rodadas en tiempos de la dictadura franquista. La última es más reciente y se ha rodado a pesar de la dictadura china.
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Diferente (1961) Luis María Delgado
Cuando en el mundo entero la representación de la homosexualidad era tabú y no se osaba siquiera decir tal palabra, en España, milagrosamente, se rueda y se estrena un musical gay de lo más sorprendente y estimable. La censura española, además de despótica era bastante boba por lo visto, puesto que este pequeño clásico del cine español se pudo estrenar y todavía es de lo más estimulante, y no sólo para los gays, aunque es evidente la apología gay, sino que además es notable por su vitalidad y es un canto a la diferencia, un gran ¡viva la diferencia!.
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El verdugo (1963) Luis García Berlanga
Si no es el mayor gol por la escuadra que se le ha metido a la censura de este país... será el segundo pues Diferente quizá sea el primero. En un país en el que la pena de muerte era habitual, en esa España franquista por la desgracia de algún mal diablo, el señor Berlanga se saca de la manga una comedia crítica y ácida, magistral, sobre la pena de muerte. Increíble. Además de una obra maestra con todas las letras, es una prueba más de las escasas luces del régimen, tan preocupado por que no se vieran piernas, pechos y demás delicias de la anatomía femenina, pero incapaces de ver ni el bosque, ni el árbol. Mejor así, El verdugo pudo filmarse, estrenarse y hoy la podemos disfrutar, ¡sin censuras!.
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The world (2005) Jia Zhang-Ke
En la China preolímpica se muestra al mundo una imagen hipermoderna con un megacentro turístico que reproduce grandes referentes arquitectónicos del mundo. Con un colosalismo tal que la mitad del cemento del mundo se emplea en estos fastos, la dictadura china esperaba una oda a su luminosa y pulcra imagen de cara a la galería, pero el director hace lo que hay que hacer, ir más allá de las engañosas apariencias y mostrar desnuda la puerca verdad del capitalismo salvaje, el sucio mundo de la explotación laboral y humana, continuando metafóricamente con el discurso escrito y filmado por Guy Debord en "La sociedad del espectáculo". Un fresco soberbio que se pone del lado del ser humano y no de su simulacro.
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30.8.10

Kagi (1959) + La venganza de un actor (1963), de Kon Ichikawa

programa doble: Kon Ichikawa
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Kagi (1959) Kon Ichikawa
Basado en la obra de Junichiro Tanizaki (adaptada, a su aire, por Brass en "La llave secreta") el gran director nipón plantea una película de un erotismo inquietante que en su época debió ser más que un escándalo. Sin embargo, Ichikawa está más pendiente de expresar las motivaciones psicológicas de un hombre que siente el declinar sexual y no se quiere resignar sino que... bueno, no les voy a contar la historia.
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La venganza de un actor (1963) Kon Ichikawa
Un trabajo de encargo no es una maldición sino, en manos de un maestro, la oportunidad de llevar las cosas hasta el extremo de lo maravilloso, yendo más allá del tópico, transgrediéndolo, transformándolo, haciendo que la, en principio, típica película de estudio se alce como un monumento en la historia del cine nipón. Ichikawa no se quedó en lo convencional sino que llevó hasta sus últimas consecuencias el relato y la ambientación, alumbrando una obra que sorprende, entusiasma, fascina y emociona, en todos los aspectos, a partir de un material que a la mayoría le hubiera decepcionado. Pero ahí es donde se ve la maestría de un director, que en vez de desdeñar el material base, o hacer una película alimenticia, probablemente taquillera pero sin entidad alguna, encara materiales humildes y los convierte en oro cinematográfico. Hay que ser un maestro para esto, y Kon Ichikawa lo demuestra una vez más, como antes en su obra maestra "El arpa birmana" (1956). Ah, parece que Coppola algún apunte (sin mucho éxito) tomó de este film para "Corazonada" y que el film enstusiasmó a Susan Sontag y Nicholas Ray, ¡no es para menos!.
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http://stagevu.com/video/egiopcimwfuw  con divx player
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22.8.10

El silencio (1963) Ingmar Bergman

El silencio (1963) Ingmar Bergman.
Una obra maestra en la que el director sueco despliega tal cantidad de virtudes que resulta todavía increíble la propuesta, imposible de delimitar con palabras, en la que se amalgaman la complejidad psicológica, el simbolismo religioso, las pulsiones sexuales y de muerte... El erotismo destaca por su franqueza y el análisis psicológico por su profundidad, pero aunque esta última virtud es una seña de identidad de Bergman, quizá en ningún otro film el maestro se atreve a tanto, aborda, expresa y crea tanto como en este trabajo, hecho en estado de gracia, quizá ante el silencio de Dios, pero no de un talento que aflora demostrando una sensibilidad, lucidez, audacia e inventiva difícilmente igualables. Lograr que un film con tal cantidad de elementos no se decante por los fáciles acantilados del sensacionalismo o por los de la pedantería de autor, ya hubiera sido algo a tener en cuenta, pero Bergman va más allá de lo acostumbrado, crea un nuevo camino mientras lo recorre, se deja quizá los pies en el camino, pero se hace un hueco en la historia del cine y nos entrega una obra no por dramática y turbia exenta de una leve brisa de esperanza. En el silencio, de Dios, o de los seres humanos, en el lenguaje a veces ininteligible de la vida, siempre nos quedará Bach, lo puro, lo sublime, lo maravilloso. Bergman, lejos de ser superficialmente divertido, se decanta por la cruda catarsis del drama, pero no un drama llorón, sino hondo, muy humano, en el que laten las complejas pasiones humanas, con una intensidad rara vez mostrada en el séptimo arte.
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13.6.10

Eurotika! (1999)

_Con el sugerente título de Eurotika! (1999), Channel 4 emitió en Inglaterra una serie documental antológica. Por desgracia el cine de género español de esa época sigue siendo más apreciado en el extranjero que aquí, donde además fue guillotinado después con la política de cine de los 80.
_A lo largo de 12 episodios se hace un recorrido por el cine erótico y sexploitation europeo de los 60 y 70. La representación española es notable pues al incombustible y entonces innovador Jesús Franco se une también un episodio dedicado a José Larraz, al principio interesante y luego no, y por último uno dedicado al terror español.
_Y sobre los otros episodios, queda mucho por descubrir y seguro que tesoros todavía escondidos que rastrear, enterrados todavía en un lamentable olvido, además de que sin duda es historia del cine, y no siempre con minúsculas. En especial el terror italiano y el erótico francés, al menos por los films puntuales que he podido ver, prometen descubrir nuevas joyas, algunas probablemente injustamente olvidadas.
_Dejo listado de episodios y enlaces, para seguir la pista...
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Eurotika!
1- Vampires y virgins: The films of Jean Rollin
2-The diabolical Mr. Franco: The films of Jess Franco
3- Blood and black lace: A short history of italian horror film
4- From Barcelona to Tunbridge Wells: The films of Jose Larraz
5- French blue: Erotic films of France
6- A life in four chapters: The films of Jose Benazeraf
7- So sweet, so perverse: Women of european sexploitation
8- Strange behaviour: Cult films of eurocine studios
9- Is there a doctor in the house?: Medicine gone bad
10- I am a nymphomaniac: The erotic films of Max Pecas
11- Blood and sand: All you ever wanted to know about spanish horror films
12- The blood beast: The films of Michael Reeves
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http://stagevu.com/channel/122923  
http://www.imdb.com/title/tt1229284/

7.5.10

Hace un millón de años (1966) Don Chaffey

Hace un millón de años (1966) Don Chaffey. Uno de los títulos emblemáticos de la Hammer británica, con efectos especiales del mago Ray Harryhausen, el descubrimiento de Raquel Welch como sex-symbol, sin olvidar la magnífica interpretación de John Richardson, y sobre todo el encanto que desprende esta fábula que con loable ingenuidad expresa los instintos más elementales del ser humano a través de los medios más cinematográficos posibles (sin recurrir a la acumulación de diálogos) ambientación, fotografía, música... Por otra parte, quizá haya que reivindicar a Don Chaffey, director del que también es más que agradable "Jasón y los argonautas". Por casualidad no se hacen dos películas tan logradas...
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3.3.10

programa doble: Therese and Isabelle + The image, de Radley Metzger

Este blog se titula cineoriginal, y si hay un cine original y sin embargo ignorado (y aún así despreciado), es el que se arrima al gozoso latido de la carne, de mujer y de hombre. Así que esto es una reivindicación de que no todo el cine erótico ni todo el cine sexual es idéntico, funcional y homologable, o una auténtica basura hablando en plata. Aquí hay dos excepciones, una erótica y la otra erótica y sexual...
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El siguiente programa doble es sólo para un público adulto interesado en la expresión erótica y sexual, y es un intento de recuperar un par de obras que no por casualidad son de Radley Metzger, reconocido especialista en el erotismo que empezó con insertos sexploitation, luego se encaminó hacia el cine erótico y finalmente, en una progresión de lo más lógica, se consagró en el cine sexual, habitualmente como Henry Paris. 
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Therese and Isabelle (1968) Radley Metzger.
Un pequeño clásico del cine erótico, un melodrama apreciable, con sutiles matices lésbicos, bien ambientado y cuidadosamente elaborado. La relación entre las estudiantes, y el erotismo que late entre ellas, se expresa con suavidad y delicadeza, y aún sorprende la escena de autoerotismo, rodada con gran elegancia. Esta adaptación de la novela erótica de Violette Leduc es de lo más destacado del director en su etapa erótica. Y desprende un aire nostálgico y melancólico, además de verdadero encanto.

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The image (1975) Radley Metzger.
En los años 50 se publicó la novela erótica "La imagen", firmada por Jean de Berg (en realidad Catherine Robbe-Grillet, esposa del escritor y también director Alain Robbe-Grillet) que con la legalización del cine sexual en los 70 cayó en las manos expertas de Radley Metzger, que logró un gran clásico del sadomasoquismo, un auténtico paradigma del BDSM. El refinamiento y exquisitez de la ambientación y las maravillosas localizaciones parisinas aún dan mayor alcance a los "juegos" no muy inocentes del trío protagonista a lo largo del film, también conocido como "The punishment of Anne". Sin duda es una muestra soberbia del mejor cine sexual rodado en la edad de oro del género, y en su acercamiento al delicado tema del sadomaso en vez de mostrarse pacato o tremendista adopta una mirada de gozosa alegría erótica, a través del dolor. Aunque el BDSM puede sernos ajeno (a mí por lo menos), este film supone un hito en su expresión cinematográfica.
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