el cine que devuelve la virginidad para, gozosamente, perderla poco después
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11.4.11

Mae West: No soy ningún ángel (1933) Wesley Ruggles

No soy ningún ángel (1933) Wesley Ruggles
La incomparable Mae West se convirtió en un mito erótico en los años 30, y sin duda sus notables réplicas, cargadas de chispa libidinosa, tuvieron mucho que ver... Además, su característico, algo exagerado pero coqueto, contoneo y su evidente alegría de vivir, la elevaron a los altares de musa del cine ¡¡¡imprescindible!!!, pues no ha habido otra igual. Nadie ha recogido su antorcha, muchas se han movido, muchas han proferido réplicas picantes, pero con Mae West se rompió el molde, sólo había una y en este film además de espabilar a un pelín pánfilo Cary Grant cuando aún no era Cary Grant (Cary Grant dijo una vez que el también quería ser Cary Grant) deja para la historia algunas de sus célebres frases, y de sus significativas miradas, más cargadas de delicia erótica que de burda lascivia, por eso era Mae West. Ella no descubrió el erotismo, pero lo hizo, si cabe, aún más delicioso.
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21.9.10

Un ladrón en la alcoba (1932) Ernst Lubitsch

Un ladrón en la alcoba (1932) Ernst Lubitsch
Hay películas buenas, muy buenas, las hay maravillosas, hay obras maestras, y luego están las obras maestras sin las que el cine no podría ser catalogado de arte (séptimo arte, o quizá octavo, que la fotografía nació antes). Si hubiera que buscar un sinónimo para comedia elegante, sofisticada, sutil, chispeante, genial y llena de talento cinematográfico, bastaría con decir... Lubitsch. Y si hubiera que elegir entre las 10 mejores comedias de la historia del cine, ¿podría quedarse fuera de la lista "Un ladrón en la alcoba"?. Yo no sería capaz, el toque Lubitsch está en cada detalle de esta comedia refinada, pícara, romántica y sutilmente erótica, con ese erotismo sublime sólo al alcance de los espíritus más elevados. Como dijo Billy Wilder, el genial Lubitsch "con una puerta cerrada conseguía más de lo que la mayoría de directores consiguen hoy con una bragueta abierta", gran verdad, y todavía sigue siendo cierto, incluso cada día más cierto. Y aún sigue siendo el paradigma, el modelo a intentar imitar (pero inimitable) de la comedia. En todo curso de cine debería haber una asignatura titulada "Ernst Lubitsch, el arte de la comedia cinematográfica".
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12.9.10

Mae West: She done him wrong (1933) Lowell Sherman

She done him wrong (1933) Lowell Sherman.
Mae West... ¿qué se puede decir de ella?. Todo, todavía todo, cada vez más todo. Su ingenio, desparpajo y picardía son ya parte de la leyenda del Hollywood clásico, y sus réplicas han quedado ya en las antologías. Y aunque no fuera un ángel, ¿qué falta hacía?. Así mejor, con esa gracia más divina que infernal, con sus sutiles referencias sexuales, siendo tan buena como "mala". Y en esta comedia, por si esto no era bastante, encima sale un jovencísimo Cary Grant, el gran Cary Grant...  Dos de los mayores mitos del cine de todos los tiempos en una misma película. ¿Se la van a perder?.
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